Reporte sobre delitos de alto impacto enero 2014

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A partir de este reporte daremos seguimiento a dos unidades de análisis nuevas: las denuncias de robo a casa habitación y a negocios; esto porque ha aumento su incidencia, así como el interés del ONC por avanzar en la identificación focalizada de los distintos problemas de seguridad pública que enfrentamos a nivel local en cada una de las regiones.
La situación actual nacional en materia de seguridad podría deberse a: la falta de acciones efectivas en materia de prevención, a la falta de diagnósticos objetivos sobre la problemática de seguridad ciudadana, a la permanencia de la corrupción en las instituciones públicas, a la carencia de políticas públicas integrales y focalizadas, entre otras causas.
Una de las principales conclusiones de reporte es que de diciembre de 2013 a enero de 2014, aumentaron 5.60% de las denuncias de secuestro, 10.36% las de extorsión, 0.94% las de robo con violencia, 1.81% las de robo de vehículo, 3.60% las de robo a casa habitación y, por último, 1.22% las de robo a negocio. Por lo que se concluye que seis de los ocho delitos de alto impacto social registraron un comportamiento al alza durante el primer mes de 2014.

Análisis de la extorsión en México 1997 – 2013: Retos y oportunidades

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En México y la mayoría de los países de América Latina, cuando hablamos de extorsión nos referimos principalmente a tres modalidades:

  1. El engaño telefónico, que puede suceder cuando recibimos una llamada que nos informa que somos acreedores a un premio, condicionado al pago de alguna cantidad de dinero, a veces a través de tarjetas prepagadas de algún servicio;
  2. La amenaza telefónica, es aquella llamada a través de la cual intentan atemorizarnos para que paguemos cierta cantidad de dinero. En estos casos, el delincuente amedrenta mediante amenazas que no suelen ser reales y nos exige que paguemos una cantidad de dinero o de lo contrario nuestros familiares o nosotros mismos sufriremos un daño o seremos secuestrados;
  3. El derecho de piso, que es cuando los delincuentes se presentan directamente en el establecimiento o empresa para exigir cantidades periódicas y así garantizar la integridad física de la(s) víctima(s) y de la misma actividad comercial.

Estas manifestaciones de conducta delincuencial tienen implicaciones psicosociales y económicas diferentes: no es lo mismo que una madre de familia decida pagar al ser engañada 5,000 pesos porque cree que su hijo fue secuestrado (extorsión telefónica), a que el propietario de una miscelánea deba enfrentar por lo menos semanalmente el pago de derecho de piso. Además tampoco las respuestas individuales son las mismas, es más probable que una persona se sienta motivada a denunciar una extorsión telefónica que la exigencia del pago del derecho de piso.

 

Sin embargo, estos fenómenos delictivos coinciden en algo: vulneran la percepción de seguridad social y bienestar de las personas e inhiben la inversión formal principalmente de pequeños y medianos empresarios. Asimismo, dichas conductas ilícitas afectan o ponen en riesgo el desarrollo económico regional y nacional.

Estadística sobre la eficiencia en el combate a la Trata de Personas en México.

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México oficialmente abolió la esclavitud en 1810. No obstante, más de dos siglos después continúan siendo esclavizadas cientos de personas en nuestro país al ser explotadas bajo cualquier modalidad de trata. Lamentablemente este delito, que conlleva graves violaciones de derechos humanos, es una realidad social que podría parecer que se ha normalizado tanto en los centros metropolitanos como en el campo, ya que se victimizan por trata en las modalidades de mendicidad y trabajos forzados, explotación sexual, para experimentación médica o extracción de órganos en contra de su voluntad.

Acorde con diversos estudios en la materia, la modalidad de trata más conocida es aquella que se comete con fines de explotación sexual, lo que hace que prevalencia en el tipo de víctimas de este delito, generalmente sean mujeres jóvenes. Sin embargo, la trata de personas es implacable pues no reconoce género, nacionalidades, niveles socioeconómicos ni educativos. Además  la victimización por trata es tan frecuente porque no solo se encuentra ligada a las grandes redes del crimen organizado y a la delincuencia tradicional sino a la descomposición del tejido social. Esta última ha dado lugar a situaciones familiares que culminan en la explotación de alguno de sus integrantes sin su consentimiento.

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