Reporte sobre delitos de alto impacto marzo 2014

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Dada la coyuntura nacional de violencia y delincuencia, la sociedad espera sin cesar que las condiciones de seguridad pública mejoren significativamente. No es posible continuar mudos e inmóviles ante un escenario en el cual se ejerce de manera constante la violencia y, por lo menos, diariamente se presentaron 45.48 denuncias de homicidios dolosos, 4.84 de secuestros, 19.84 de extorsiones, 518.13 de robos con violencia, así como 468.16 de robos de vehículos, 272.90 de robos a casa habitación y 190.77 de robo a negocio.

Ante estos índices, en el Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad (ONC) creemos que es indispensable preguntarnos y hacer memoria sobre lo acontecido en esta materia en marzo de 2014, pues de lo contrario careceríamos de un marco contextual mínimo recordemos que en marzo de 2014 : el Estado de México comenzó a solicitarle ayuda a la federación para atender la violencia en los municipios con mayor incidencia delictiva; una vez más fue asesinada una autoridad local de Michoacán, esta vez fue el caso de Gustavo Garibay quien fungía como alcalde de Tanhuato; fue detenido el líder de los grupos de autodefensa de la Ruana debido a su supuesta participación en un homicidio calificado; continuó el avance de los grupos de autodefensa en Michoacán hasta ingresar a Huetamo; se registró un ataque más contra migrantes a bordo de La Bestia que fue reportado por la Casa del Migrante de Saltillo; entre otros acontecimientos. De igual manera, debemos señalar que justamente en marzo de 2014, el titular de la Coordinación Nacional Antisecuestro dio a conocer tres unidades especializadas antisecuestro que pueden ser consideradas como un modelo en cuanto al manejo antisecuestros, las cuales son: Chihuahua, Nuevo León y Puebla. Esto pone en evidencia el complejo entramado social entre la impunidad, la corrupción, las actividades de la delincuencia tradicional y organizada; que en conjunto con la falta o debilidad de capacidades institucionales ha permitido la comisión de conductas delictivas y violentas sin que aparentemente haya riesgo alguno. Al grado que de acuerdo con un análisis elaborado por la consultora FTI Consulting, México se encuentre entre los cinco países de América Latina con más inseguridad pese a la disminución de los homicidios dolosos.

Sin embargo, consideramos que no es suficiente quedarnos solo con este listado de hechos que puede elaborarse gracias a los medios de comunicación, sino que creemos que es necesario contar con un instrumento que nos permita monitorear objetivamente la criminalidad. Por esta razón, el ONC ha elaborado periódicamente estudios sobre delitos de alto impacto a partir de las estadísticas disponibles en el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad (SESNSP), con la finalidad de generar una radiografía con datos oficiales que nos permita identificar tanto las áreas de oportunidad identificadas como los casos exitosos.

El alcance del Reporte sobre delitos de alto impacto. Marzo 2014 consiste en brindar una interpretación descriptiva del comportamiento de los delitos que más nos afectan como ciudadanos, mediante un análisis espacio-temporal de su denuncia. Por lo tanto, este reporte solo indica la tendencia nacional de cada ilícito desde 2006, ofrecer la tasa de variación entre febrero y marzo de 2014. No obstante, debemos señalar que le brindamos al lector otra perspectiva analítica mediante la comparación de los promedios diarios de febrero y marzo, con la finalidad de que no sea invisible la afectación cotidiana de la que somos víctimas ya sea por la consumación de un delito o por el simple miedo. Al respecto vale la pena recordar y volver a posicionar que la inseguridad se encuentra compuesta por dos dimensiones: la objetiva y la subjetiva.

En reconocimiento a la naturaleza del fenómeno, podemos afirmar que para comprender la complejidad del fenómeno delincuencial en nuestro país, necesariamente se requiere de un análisis focalizado pues las dinámicas delincuenciales adquieren determinadas particularidades dependiendo de los factores socioculturales, económicos y políticos de las regiones o localidades. Por ello, abordamos de manera específica las entidades federativas que en promedio han contado con las mayores y menores cantidades de denuncias de delitos de alto impacto, en términos absolutos y de las tasas por cada 100 mil habitantes. Destacar estos casos tiene

Incidencia de los delitos de alto impacto en México 2013

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Indiscutiblemente la problemática nacional de violencia, delincuencia
e impunidad que enfrentamos en México, evidencia que requerimos mejores
políticas de seguridad pública, de procuración e impartición de justicia
y de combate a la corrupción con la finalidad de fortalecer el Estado de
Derecho. Por este motivo, el ONC desde su conformación ha tenido como uno
de sus objetivos primordiales, incidir en la toma de mejores decisiones para la
formulación e implementación de las políticas públicas en la materia. Estamos
convencidos que para alcanzar dicho fin, requerimos partir de diagnósticos
objetivos que mediante bases metodológicas sólidas nos permitan conocer
el estado de la cuestión de los retos que tenemos frente a nosotros, por ello
estamos ciertos que la observación y participación ciudadana son torales ante
esta coyuntura.

En nuestro país parece que desde hace por lo menos ocho años, las diversas
expresiones de violencia y los fenómenos delictivos como las extorsiones,
las privaciones ilegales de la libertad y los homicidios tienen permiso
para ser cometidas y quedar completamente impunes en detrimento del
bienestar y desarrollo social. Ante ello, no podemos cerrar los ojos e ignorar
que la inseguridad acarrea costos importantes para la sociedad; algunos
de estos pueden ser tangibles como la pérdida material ligada a un asalto
a mano armada o bien la pérdida de un ser querido, otros costos pueden
ser preventivos como la instalación de una chapa de alta seguridad
en la empresa o en el hogar con la finalidad de evitar ser víctimas de robo
y algunos otros pueden estar ligados a tratamientos psicológicos para superar
la crisis generada por un secuestro. Debemos tener en mente que también es
posible pensar en costos de largo plazo que impactan negativamente en las
tasas de crecimiento económico regional derivado de que las empresas dejan
de invertir, se pierde la competitividad de la planta productiva, la generación
de empleos se hace más lenta, se pierde capital humano cuando la delincuencia
induce a las personas a involucrarse en actos criminales. De igual manera, otros
costos que normalmente no se visualizan pero que son igualmente importantes
son los desvíos de recursos públicos destinados a educación o salud hacia
el combate de la delincuencia y la pérdida de cohesión social en un ambiente
de desconfianza.

Por esta razón, es fundamental entender y dar seguimiento al fenómeno delictivo
que aqueja al país, ya que sus efectos trastocan las vidas de las personas,
modifican las decisiones de empresas y, en conjunto, afectan la dinámica social
y económica de México. Cuando obviamos, menoscabamos o relativizamos
la importancia de este tema estamos ignorando un problema al que se enfrentan
millones de mexicanos y cuyas consecuencias son generalizadas.
Estos factores tan palpables que han afectado a la sociedad, han hecho
que en los últimos 30 años el tema de seguridad pública deje de ser un tema
exclusivo de especialistas o de funcionarios públicos y se ha convertido cada
vez más en un tema del día a día de todos los mexicanos. Al convertirse
la seguridad pública en un tema cada vez más discutido y un problema más
cotidiano, es fácil que se pierda la referencia de lo que verdaderamente significa
e implica un asalto, una extorsión, un secuestro o incluso un homicidio. Si bien
el presente documento tiene un enfoque cuantitativo, en ningún momento
olvidamos que esas cifras representan personas y familias que sufren cada una
de las consecuencias de la inseguridad que priva en nuestro país.