Incidencia de los delitos de alto impacto en México 2013

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Indiscutiblemente la problemática nacional de violencia, delincuencia
e impunidad que enfrentamos en México, evidencia que requerimos mejores
políticas de seguridad pública, de procuración e impartición de justicia
y de combate a la corrupción con la finalidad de fortalecer el Estado de
Derecho. Por este motivo, el ONC desde su conformación ha tenido como uno
de sus objetivos primordiales, incidir en la toma de mejores decisiones para la
formulación e implementación de las políticas públicas en la materia. Estamos
convencidos que para alcanzar dicho fin, requerimos partir de diagnósticos
objetivos que mediante bases metodológicas sólidas nos permitan conocer
el estado de la cuestión de los retos que tenemos frente a nosotros, por ello
estamos ciertos que la observación y participación ciudadana son torales ante
esta coyuntura.

En nuestro país parece que desde hace por lo menos ocho años, las diversas
expresiones de violencia y los fenómenos delictivos como las extorsiones,
las privaciones ilegales de la libertad y los homicidios tienen permiso
para ser cometidas y quedar completamente impunes en detrimento del
bienestar y desarrollo social. Ante ello, no podemos cerrar los ojos e ignorar
que la inseguridad acarrea costos importantes para la sociedad; algunos
de estos pueden ser tangibles como la pérdida material ligada a un asalto
a mano armada o bien la pérdida de un ser querido, otros costos pueden
ser preventivos como la instalación de una chapa de alta seguridad
en la empresa o en el hogar con la finalidad de evitar ser víctimas de robo
y algunos otros pueden estar ligados a tratamientos psicológicos para superar
la crisis generada por un secuestro. Debemos tener en mente que también es
posible pensar en costos de largo plazo que impactan negativamente en las
tasas de crecimiento económico regional derivado de que las empresas dejan
de invertir, se pierde la competitividad de la planta productiva, la generación
de empleos se hace más lenta, se pierde capital humano cuando la delincuencia
induce a las personas a involucrarse en actos criminales. De igual manera, otros
costos que normalmente no se visualizan pero que son igualmente importantes
son los desvíos de recursos públicos destinados a educación o salud hacia
el combate de la delincuencia y la pérdida de cohesión social en un ambiente
de desconfianza.

Por esta razón, es fundamental entender y dar seguimiento al fenómeno delictivo
que aqueja al país, ya que sus efectos trastocan las vidas de las personas,
modifican las decisiones de empresas y, en conjunto, afectan la dinámica social
y económica de México. Cuando obviamos, menoscabamos o relativizamos
la importancia de este tema estamos ignorando un problema al que se enfrentan
millones de mexicanos y cuyas consecuencias son generalizadas.
Estos factores tan palpables que han afectado a la sociedad, han hecho
que en los últimos 30 años el tema de seguridad pública deje de ser un tema
exclusivo de especialistas o de funcionarios públicos y se ha convertido cada
vez más en un tema del día a día de todos los mexicanos. Al convertirse
la seguridad pública en un tema cada vez más discutido y un problema más
cotidiano, es fácil que se pierda la referencia de lo que verdaderamente significa
e implica un asalto, una extorsión, un secuestro o incluso un homicidio. Si bien
el presente documento tiene un enfoque cuantitativo, en ningún momento
olvidamos que esas cifras representan personas y familias que sufren cada una
de las consecuencias de la inseguridad que priva en nuestro país.

Reporte sobre delitos de alto impacto Febrero 2014

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Durante los primeros meses de 2014, hemos escuchado o leído declaraciones de diversos funcionarios públicos que nos refieren la mejora de las condiciones de seguridad y de los índices delictivos en el país. Ante ello, cabe preguntarnos y hacer memoria sobre lo que ha acontecido en esta materia. En febrero de 2014, día tras día tuvimos conocimiento de los hallazgos de múltiples fosas clandestinas con decenas de restos en Coahuila, Guerrero, Jalisco, Morelos y Michoacán; de los enfrentamientos ocurridos en las cercanías de Chilpancingo; del homicidio de Omar Fabián Reyes, ex corresponsal del diario El Tiempo de Oaxaca; de los avances de las autodefensas en Michoacán así como de la incertidumbre y miedo predominante en la región pese a la implementación del operativo federal; la captura de Joaquín Guzmán Loera alias “El Chapo”, entre otros hechos en materia de seguridad.

No podemos decir que este tipo de notas informativas son publicaciones aisladas u ocasionales, ya que durante los últimos años hemos sido testigos o víctimas de eventos que vulneran nuestra seguridad ciudadana. Sin embargo, consideramos que no es suficiente quedarnos solo con este importante trabajo que desarrollan los medios de comunicación sino que creemos que es necesario contar con un instrumento que nos permita monitorear objetivamente la criminalidad. Por esta razón, el ONC ha elaborado periódicamente estudios sobre delitos de alto impacto a partir de las estadísticas disponibles en el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad (SESNSP), con la finalidad de generar una radiografía con datos oficiales que nos permita identificar tanto las áreas de oportunidad identificadas como los casos exitosos.
El alcance del Reporte sobre delitos de alto impacto. Febrero 2014 consiste en brindar una interpretación descriptiva del comportamiento de los delitos de alto impacto, mediante un análisis espacio-temporal de su denuncia. Por lo tanto, este texto exclusivamente se limita a señalar la tendencia nacional de cada ilícito desde 2006, ofrecer la tasa de variación entre enero y febrero de 2014. A partir de este reporte incorporamos una nueva perspectiva analítica mediante la comparación de los promedios diarios de cada uno de los meses que comprende el primer bimestre del año, con la finalidad de que no sea invisible la afectación cotidiana de la que somos víctimas ya sea por la consumación de un delito o por el simple miedo. Además presentamos las entidades federativas que en promedio han contado con las mayores y menores cantidades de delitos de alto impacto, en términos absolutos y de las tasas de delitos por cada 100 mil habitantes.

El contenido de este documento está estructurado en ocho apartados en los cuales se abordan los delitos de alto impacto, a partir de los valores absolutos y relativos registrados durante 2013 y febrero de 2014 tanto en el país como en cada una de las entidades federativas. En el primero de los capítulos de este reporte se analiza el homicidio doloso; en el segundo, el homicidio culposo; en el tercero, el secuestro; en el cuarto, la extorsión; en el quinto, el robo con violencia; en el sexto, el robo de vehículo (con y sin violencia); en el séptimo, el robo a casa habitación (con y sin violencia); y, por último, el robo a negocio (con y sin violencia).

En las secciones correspondientes a los homicidios (doloso y culposo), secuestros y extorsiones hemos incorporado un análisis sobre las estadísticas de víctimas que están disponibles en el SESNSP como resultado del acuerdo 05-XXXV-13 del Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP), adoptado el 20 de diciembre de 2013 por sus integrantes. Contar con estos datos es de suma importancia puesto que nos permitirá dimensionar y conocer más a detalle la victimización por estos delitos de alto impacto, de manera asociada a la labor de los agentes del ministerio público de cada entidad federativa. Debemos mencionar que esta información, dada la coyuntura nacional de seguridad, es fundamental para avanzar en la generación de diagnósticos más completos, objetivos y fundamentados sobre los procesos de violencia y delincuencia que se han gestado a lo largo del país.

Reporte sobre delitos de alto impacto enero 2014

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A partir de este reporte daremos seguimiento a dos unidades de análisis nuevas: las denuncias de robo a casa habitación y a negocios; esto porque ha aumento su incidencia, así como el interés del ONC por avanzar en la identificación focalizada de los distintos problemas de seguridad pública que enfrentamos a nivel local en cada una de las regiones.
La situación actual nacional en materia de seguridad podría deberse a: la falta de acciones efectivas en materia de prevención, a la falta de diagnósticos objetivos sobre la problemática de seguridad ciudadana, a la permanencia de la corrupción en las instituciones públicas, a la carencia de políticas públicas integrales y focalizadas, entre otras causas.
Una de las principales conclusiones de reporte es que de diciembre de 2013 a enero de 2014, aumentaron 5.60% de las denuncias de secuestro, 10.36% las de extorsión, 0.94% las de robo con violencia, 1.81% las de robo de vehículo, 3.60% las de robo a casa habitación y, por último, 1.22% las de robo a negocio. Por lo que se concluye que seis de los ocho delitos de alto impacto social registraron un comportamiento al alza durante el primer mes de 2014.